Gotas

anhelaba el roce de sus dedos

en la espalda

sosegados descendiendo

por su torso.

la fricción de su aliento

en la nuca.

el contacto de sus labios

con caderas.

convulsionándose tensó

el cuerpo.

lo único acariciando su rostro:

gotas.

 

M. Yandró

La sombra del flamboyán

Una mestiza en el mar
quería nadar.
Se vistió con su traje de bañar
y por la playa comenzó a caminar.

Los vecinos
al verla andar
le gritaron “mamacita
tevoa violar”.

La mestiza horrorizada
se echó pa’ tras
prefirió refugiarse
bajo la sombra del flamboyán.

 

M. Yandró